sábado, 31 de diciembre de 2011

El día que perdí mi olor.

Tropecé mientras iba a allí,
y allí era el fondo blanco,
el fondo blanco donde sonaba
la música que decía
como caía la nieve.

Era el día más frío del año,
un día del que me habían advertido
que no me dejaría salir.
La frontera esa esa pequeña luz,
una pequeña e insignificante luz
al final del camino.
O eso me han dicho.

No puedo ya moverme.
He perdido el tacto, y no siento como el viento me roza.
He perdido el oído, y sólo oigo en el fondo la música.
Ya no puedo ver, y sigo buscando una luz.
Hoy he perdido mi olor. Y no podrás encontrarme.

Soy como un muñeco de nieve.
En medio de todos, pero junto a nadie.
Los brazos abiertos, pero pueden derrumbarme
si se acercan a mi lado.
Sólo miro al fondo, a ver si aparece algo.
Y no huelo a nada...sólo soy nieve...como la nieve que sigue cayendo
y tapándolo todo.

viernes, 9 de diciembre de 2011

#387

Y es hoy entre los acordes cuando tu magia ya no funciona.

Cuando las lágrimas se esconden, fluyendo hacia dentro.

Tapadas por un telón de acero

Que me corta el aire,

Que me lleva lejos del mundo.

Perderé la sangre entre los dedos

Desangrándome con mis propias heridas

Por la fuerza de la estupidez.

Que hoy solo puedo querer el aire,

Hablarle a la nada,

Tocar la música de las estrellas

Y ser el loco que le hablaba a la Luna.